lunes, 23 de febrero de 2009

Fair Play

"No sé cómo decírtelo. Seguramente crees que lo haces por mi bien, pero no puedo evitar sentirme raro, molesto, mal. Me regalaste el balón cuando apenas empezaba a andar. Aún no iba a la escuela cuando me apuntaste al equipo. Me gusta entrenar durante la semana, bromear con los compañeros y jugar el domingo, como lo hacen los equipos grandes. Pero cuando vas a los partidos... no sé. Ya no es como antes. Ahora no me das una palmada cuando termina el partido, ni me invitas a un bocata. Vas a la grada pensando que todos son enemigos. Insultas a los árbitros, a los entrenadores, a los jugadores, a otros padres... ¿Por qué has cambiado?

Creo que sufres y no lo entiendo. Me repites que soy el mejor, que los demás no valen nada a mi lado, que quien diga lo contrario se equivoca, que sólo vale ganar. Ese entrenador del que dices que es un inepto, es mi amigo, el que me enseñó a divertirme jugando. El chaval que el otro día salió en mi puesto... ¿Te acuerdas? Sí, hombre, aquel que estuviste toda la tarde criticando porque no sirve ni para llevarme la bolsa, como tú dices. Ese chico va a mi clase. Cuando le ví el lunes, me dió vergüenza.

No quiero decepcionarte. A veces pienso que no tengo suficiente calidad, que no llegaré a ser profesional y a ganar cientos de millones, como tú quieres. Me agobias. Hasta he llegado a pensar en dejarlo, pero, ¡Me gusta tanto!...

Papá, por favor, no me obligues a decirte que no quiero que vengas a verme jugar."


¿Cuántas veces me habré encontrado a lo largo de este tiempo entrenando con este tipo de casos? Es indignante, a veces, el comportamiento de los padres y madres. En muchas ocasiones tenemos que luchar no contra los rivales sino contra ellos mismos, ¿qué valores le transmiten a sus hijos si lo único que hacen es gritar e insultar? ¿qué tipo de comportamiento es ese? Lo primero que hay que enseñarle tanto a los chavales como a los padres es a saber perder, no siempre las cosas salen como queremos, hay que saber afrontar los problemas, consultar distintos puntos de mira, soluciones que no nos habíamos planteado... el deporte no es sólo fútbol, baloncesto, tenis, rugby... no son sólo estrategia, competiciones, victorias y derrotas. El deporte es mucho más que eso, aporta valores, cooperación, buenos hábitos, salud. Los chavales y chavalas se desarrollan física, mental y socialmente.

El año pasado precisamente una de las chicas a las que entrenaba suspendió religión, esta chica tiene 8 años, es bastente aplicada y nunca tuve problemas con ella. Los padres tomaron la decisión de quitarla del fútbol, y me pregunto yo... ¿también la quitaron de ver Fama, Gran Hermano, tuenti, messenger, etc...? En base a qué deducción llevó a esos padres a privar a esa niña de practicar deporte, un deporte que le gusta, le apasiona y se le da muy bien, un deporte en el que cuyo tiempo invertido se convierte en un feedback de aportes positivos.

Prefieren castigarla con el deporte para que tenga más tiempo para estudiar, tiempo que no se supervisa, tiempo que esa niña pasa viendo la televisión, frente al ordenador o jugando con la consola. Si se supone que la privas del deporte para tener más tiempo para estudiar... ¿no deberías controlar en qué se invierte ese tiempo?

Es algo que me indigna y me mosquea porque ¿cuál es la conclusión que saca la niña?, ¿qué aprende de la situación?, ¿para qué sirve todo esto?...

Casos como éste hay cientos, somos conscientes de la brusquedad de algunos padres, aunque también podemos encontrarnos árbitros, entrenadores y aficionados que necesitarían un pase más de lavadora antes de abrir la boca.

Seguiré luchando por el fair play, fuera y dentro del campo, a veces con el respaldo de los padres y otras... en fin... esperemos que todos podamos aprender juntos del juego limpio.

viernes, 20 de febrero de 2009

Microrrelato

Hoy me siento a recordar esas noches de los viernes bajando hasta San Blas para entrenar en ese horrible campo de fútbol, pero que tan presente ha estado en nosotras, a pesar de no ser ni nuestro barrio.
Fue el núcleo del grupo, un vínculo, un referente y lugar de reunión. Allí no se formó un equipo, ni una pandilla sino una familia que se reunía para jugar, para pasarlo bien y disfrutar con el fútbol.
Cuántas tardes vagas nos quedábamos a medio camino:

- Una de rejos y bravas que hoy hace mucho frío para entrenar.
- Mejor nos quedamos viendo el partido que también se aprende mu-cho.

Cada una de un equipo; Barça, Atleti, R. Madrid, Athletic... peque-ños "piques" que animaban las tardes.

- Y ahora qué??
- Pues a poner en práctica la teoría...

Unos escasos 50 metros y...

- Benito, un futbolín por favor, que tenemos que ensayar las jugadas de estrategia.

Entre risas y algo más se pasa la tarde, y cansadas de entrenar vol-vemos a casa. ¿Y la mochila? Bueno... a ver si mañana al menos nos dignamos a abrirla.
Terminan mis recuerdos con un sabor agridulce, con una sonrisa sentada en San Blas pero añorando nuestro campo de fútbol, nues-tros momentos, nuestras risas y abrazos, pero sobretodo a vosotras.

martes, 10 de febrero de 2009

Día de Internet Seguro

Viendo el telediario me entero que hoy es el "Día de Internet Se-guro" y... cómo voy a dejar escapar este día si está claro que se merece un post. En fin... hoy quiero hablar de Internet, de su his-toria, sus relaciones y su ¿privacidad? Pero para hablar de todo esto voy a citar a Manuel Castell y sus lecciones sobre Internet:
  • Primera lección sobre Internet: se desarrolla a partir de la in-teracción entre la ciencia, entre la investigación universitaria fundamental, los programas de investigación militar en EE.UU. y la contracultura radical libertaria. No hubo aplicación militar de Internet; hubo financiación militar de Internet, que los cien-tíficos utilizaron para hacer sus cosas, sus estudios informá-ticos y su creación de redes tecnológicas.
  • Segunda lección: el mundo de la empresa no fue en absoluto la fuente de Internet, es decir, Internet no se creó como un proyecto de ganancia empresarial.
  • Tercera lección: Internet se desarrolla a partir de una arqui-tectura informática abierta y de libre acceso desde el principio.
  • Cuarta lección: los productores de la tecnología de Internet fueron fundamentalmente sus usuarios, es decir, hubo una relación directa entre producción de la tecnología por parte de los innovadores pero, después, hubo modificación constan-te de aplicaciones y nuevos desarrollos tecnológicos por parte de los usuarios, en un proceso de feed-back, de retroalimen-tación constante, que está en la base del dinamismo y del desarrollo de Internet.
  • Quinta lección de la historia de Internet: en contra de la muy difundida opinión de que Internet es una creación norteame-ricana, Internet se desarrolla desde el principio a partir de una red internacional de científicos y técnicos que comparten y desarrollan tecnologías en forma de cooperación, incluso cuando Internet era algo que estaba dentro del Departamento de Estado estadounidense. Por tanto, la tecnología clave ya se desarrolla en paralelo entre Europa y EE.UU. El caso más interesante es que el worl wide web, que es el programa de browser que permite la navegación que hoy practicamos todos, lo creó un británico trabajando en sus horas libres, sin que se lo pidiera nadie.
  • Sexta lección: desde el principio Intenet se autogestiona, de forma informal, por una serie de personalidades que se ocupan del desarrollo de Internet sin que el Gobierno se meta demasiado con ellos. Nadie le dio mucha importancia a Internet y se creó una especie de club aristocrático, meritocrá-tico, que, todavía hoy, ha generado instituciones absolutamen-te únicas.
  • Y en fin, la última observación sobre la historia de Internet es que el acceso a los códigos de Internet, el acceso a los có-digos del software que gobierna Internet, es, ha sido y sigue siendo abierto, y esto está en la base de la capacidad de innovación tecnológica constante que se ha desarrollado en Internet. Es un instrumento de comunicación libre, creado de forma múltiple por gente, sectores e innovadores que querían que fuera un instrumento de comunicación libre.

Podría tirarme horas posteando sobre Internet pero creo que lo me-jor es cerrar el tema hablando de su privacidad.

Muchos debates sobre Internet en estos momentos plantean la idea del efecto de Internet sobre la privacidad y sobre la capacidad de control de nuestra vida íntima a través de Internet. Aquí hay dos elemento: la relación Gobiernos-ciudadanos y la relación privacidad-Internet. En la relación Gobiernos-ciudadanos, hay algo que pone muy nerviosos a los primeros y es que, realmente, no pueden controlar Internet. Hay muchas razones, pero una mucho más decisiva que las demás. Podemos argumentar si técnicamente se puede o no se puede. Parece ser que no es tan fácil. Internet como tal, parece difícil de controlar. En cambio, la razón fundamental no es solamente técnica, sino que es una razón institucional.

Además del hecho de que los Gobiernos no controlen Internet, de lo que la gente se está dando cuenta es de que hay un problema mucho más profundo que el control de los Gobiernos sobre la libertad de expresión, y es la desaparición de la privacidad a través de un mundo en el que vivimos conectados a la red. Cualquier cosa que hagamos en la red se puede detectar electrónicamente. El problema es quién está interesado, cómo, cuándo, de qué manera, cómo se hace, etc. Pero existe la posibilidad de hacerlo.

El hecho de estar en una red global quiere decir que no hay privaci-dad. Este es uno de los aspectos más importantes.

El encriptado permitiría que cada persona pudiera determinar su código. El encriptado es simplemente un código que se autocons-truye y para el que no existe una capacidad tecnológica de desen-criptarlo con métodos normales; sólo podrían hacerlo los servicios secretos, trabajando con ordenadores durante mucho tiempo. Lo que ocurre es que el encriptado está prohibido por los Gobiernos. La batalla del encriptado es, en estos momentos, la batalla de la priva-cidad.

Con estas palabras de Manuel Castell me despido, y ya saben... via-jen seguros por la red!!

viernes, 6 de febrero de 2009

Diario de prácticas

Aquí estoy otra vez. Han sido unos días agotadores, pero por fin he-mos terminado los microprocesos. Os cuento...
Al final se nos han juntado todos en cosa de una semana. Primero fue Matarratos, una iniciativa realizada con los vecinos de San Blas y una editorial del barrio para crear un pequeño librito que recogiera microrrelatos escritos por los propios vecinos. Se realizó un taller de orientación con el propio editor, y cuando el libro esté terminado servirá como regalo entre los vecinos.
El sábado 10 de enero realizamos la actividad con los Hortelanos en un pequeño restaurante de la zona monumental. Con esta actividad se pretendía reavivar la Sociedad de Regantes la Concordia, y que todo aquel que estuviera o quisiera estar relacionado con la Ribera del Marco se conociera para poder ver qué podían hacer entre ellos.
Al día siguiente se realizó la que para mí ha sido la mejor actividad de todas, la llamamos Yo vivo en la Parte Antigua y con ella quisimos plasmar con una performance que la Parte Antigua de Cáceres no son sólo monumentos sino que allí vive gente.
El lunes 12 de enero realizamos el último proceso cuya actividad consistió en un taller EASW para debatir un estudio realizado sobre alternativa hidráulica en la Ribera del Marco.
La Concejalía de Participación Ciudadana realizó del 14 al 16 de Ene-ro las I Jornadas de Participación donde tuvimos que exponer nues-tro proyecto en el Complejo San Francisco de Cáceres.
Todas las actividades han podido seguirse en directo a través de mo-gulus, un canal interactivo. Y han sido comentadas en la plataforma:

¿Imagen o Ideología? ¿Es todo publicidad?

Hace unos días, estudiando la asignatura que precisamente me ani-mó a crear el blog encontré esto:
No es ninguna exageración decir que los dirigentes de los partidos se nos presentan, en estos tiempos, envueltos como si fueran paquetes de detergentes o de copos de maíz. Como ha demostrado un estudio reciente sobre la manipulación gubernamental de la información en los medios, el "director de marketing" del Partido Conservador, anti-guo miembro ejecutivo de la empresa que hace los chocolates Mars Bars, ve poca diferencia, en principio, entre comercializar unas table-tas de chocolate y promocionar las cualidades de un partido político. También la señora Thatcher utilizaba los servicios de un dramaturgo (Sir Ronald Miller) para que le escribiera los discursos; los de un gu-rú de los medios (Gordon Recce) -que ha producido estrellas como Bruce Forsyth y Eamonn Andrews-, para que la entrene en sus apa-riciones televisivas, y un secretario de prensa (Bernard Ingham), del que se puede decir sin exageración que tiene aterrorizados -con bastante éxito- a los ejecutivos más antiguos de la BBC. Y qué decir de las actividades de la agencia de publicidad Saatchi and Saatchi, que planificó las dos últimas campañas electorales que dieron el triunfo al Partido Conservador.


Es un párrafo del texto que escribe Len Masterman referente al "¿Por qué debemos educar para los medios de comunicación?" en un apartado que titula La educación audiovisual y la democracia.

No quiero entrar con esto en ningún tema político, simplemente me planteo la idea de si ahora votamos a nuestros representantes, (ya no solo hablando de la elección de nuestro Presidente del Gobierno, de Autonomía, etc... sino generalizando en cualquier tipo de elección que se nos plantee como, por ejemplo, la famosa Asamblea del R. Madrid en la cual sus socios tendrán que elegir y votar a su próximo Presidente) no porque su ideología se asemeje con la nuestra, o estemos de acuerdo con sus propuestas... sino por la imagen que tengan, imagen que no les pertenece puesto que está creada a merced de un público que en muchas ocasiones es un agente totalmente pasivo.
Hablando con una amiga del tema llegamos a la conclusión de que hay gente que hoy en día sigue unas directrices marcadas, no son personas capaces de apoyar sus acciones o ideologías con un diálogo y un razonamiento, sino que simplemente siguen los pasos que les han marcado supongo que porque les resulta más fácil que crearse un razonamiento crítico.